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La forma más cómoda y sencilla de ir de Buenos Aires a Uruguay es en barco. Hay una terminal marítima en Puerto Madero, en el centro de la ciudad, y en poco más de 1h se cruza el río de la plata para llegar a Colonia del Sacramento. Como la ciudad tiene encanto y nos venía de paso, decidimos hacer una breve parada de 1 día para dar una vuelta y verla.
El barco iba bastante lleno, y a pesar de que los argentinos pueden ir al país vecino con su DNI, hay que pasar por inmigración y tuvimos que hacer una cola de 1h. Y es que ahora es justo la época de vacaciones de verano por la zona, y Uruguay es uno de los destinos más frecuentados por los porteños.
El río de la plata en realidad es una desembocadura enorme de varios ríos (entre ellos el Uruguay y el Paraná), y en realidad parece más un mar que un río, y se caracteriza por tener un agua de color marrón que hace que parezca muy sucia. Por lo visto no es un problema de contaminación sino de los sedimentos que arrastran los distintos ríos a lo largo de su camino.
Colonia es una ciudad bastante pequeña, con un centro lleno de edificios coloniales de la época española y portuguesa, muy bonitos y bien cuidados y mantenidos. Por algo ha sido declarada patrimonio de la UNESCO. Las calles tienen los suelos empedrados y hay unas cuantas plazas bastante agradables, llenas de terrazas, y muchos árboles con flores de colores que lo decoran todo. También es curioso que hay un montón de coches antiguos de época decorados con flores y plantas, repartidos por todo el pueblo
También hay un fuerte, un faro y un paseo marítimo que lleva a unas playas y a la zona más residencial.
Nosotros hemos pasado el día recorriendo las calles del centro, y también fuimos un poco hacia las playas, en las que nos sorprendió ver a unos cuantos osados que estaban bañándose en estas aguas tan marrones. La verdad que no nos parecen unas aguas nada apetecibles 😖, y menos viniendo del Caribe 🤭
Luego por la tarde fuimos a ver la puesta de sol desde el paseo marítimo, en la que nos llevamos una buena sorpresa porque justo en los últimos minutos antes de desaparecer el sol, apareció la silueta del skyline ensombrecido de la ciudad de Buenos Aires justo delante del fondo rojo del ocaso, que durante el día no se alcanzaba a ver.
Finalmente cenamos en una terraza muy agradable en una de las plazas y así terminamos nuestro día en Colonia del Sacramento.
Ahora vamos a por nuevas experiencias uruguayas, esperemos que con un mar más azul 😅