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Nuestra siguiente parada en el viaje ha sido Buenos Aires, en la que hemos pasado 11 días.
El viaje para llegar aquí desde Aruba ha sido bastante agotador, por un lado por la larga distancia, y por otra porque no hay vuelos directos. Nosotros hemos cogido un vuelo con escala en Lima y curiosamente iba lleno de argentinos que hacían la misma ruta que nosotros.
Entre eso y que el vuelo era nocturno, hemos llegado a Buenos Aires pronto por la mañana y bastante cansados. Pero bueno, tras un buen descanso, ya hemos podido empezar a disfrutar de la ciudad.
En Buenos Aires habíamos estado hace la friolera de 20 años! Y luego Albert hace unos 12 años estuvo unas semanas por trabajo. Y la verdad es que no hemos apreciado grandes cambios en la ciudad, pero sí la hemos visto un poco más vieja y deteriorada. Como que el paso de todos estos años no le han terminado de sentar del todo bien.
Hemos visto muy pocas zonas que se vean nuevas y con edificios modernos, y en general, por toda la ciudad predominan los edificios viejos y poco cuidados, al menos por el exterior. Desde luego no ha habido mucha inversión en adecentar fachadas. Suponemos que con lo que ha sufido económicamente el país últimamente, es normal que se dé prioridad a otras cosas.
Nosotros hemos elegido el barrio de Palermo para alojarnos, ya que en nuestro viaje anterior fue el que más nos gustó. Por aquel entonces empezaba a ser el barrio de moda de Buenos Aires, donde cada vez estaban abriendo más restaurantes, bares y tiendas chulos.
Hoy en día es ya un barrio mucho más consolidado y conocido, y con bastante presencia de turistas. De hecho en muchos restaurantes, sobre todo los más conocidos, el idioma que predomina es el inglés. Aún así sigue teniendo bastante encanto, y la verdad que sigue siendo el barrio que más nos ha gustado de la ciudad.
En esta visita hemos conocido también los barrios de Villa Crespo y Chacarita, que habiamos leído que eran los "nuevos Palermos", menos conocidos y más locales, pero bueno, aparte de unas pocas calles con algunas tiendas locales chulas, el resto bastante insulso, y lejos del encanto de Palermo.
También hemos revisitado los barrios más conocidos. Recoleta, el barrio "pijo" de Buenos Aires, que a pesar de eso, no nos parece que se libre del desgaste del paso del tiempo. Microcentro, que como la mayoria de centros de ciudades latinoamericanas es más bien feucho. San Telmo, con su estilo más clásico, de calles empedradas, y plazas con mercadillos y espectáculos de Tango. Y Puerto Madero, el único barrio de la ciudad que se ve muy moderno, pero a la vez carece de identidad porteña, como si fuera otra ciudad.
En cuanto a gastronomía, está vez Albert sí ha disfrutado y se ha puesto las botas con la carnaza. En anteriores ocasiones, no le había terminado de convencer principalmente porque la pedía al punto, y en Argentina al punto significa bastante hecha. Esta vez hemos descubierto que la palabra clave es "jugosa", y entonces la carne te la traen perfecta!! Noelia también ha probado un poco, y aunque le cueste, tiene que reconocer que le ha gustado. El restaurante que más nos ha gustado ha sido el Caldén del Soho, donde comimos un Ojo de bife impresionante 😋
Carne aparte, también hemos probado muchos otros platos... las empanadas, el chorizo criollo, provoleta, choripanes, pizzas argentinas (con una masa muy gorda, borde crujiente y rebosantes de queso fundido), los helados... Y todavía nos ha faltado por probar alguna cosa como las milanesas, pero ya las probaremos en los próximos destinos argentinos.
Lo que brilla bastante por su ausencia en las cartas de los restaurantes (y también en súpers) es el pescado y marisco. Algo hay pero muy poca cosa.
Otra cosa curiosa es el tema del dinero en el país, ya que tiene bastante cosas muy particulares. La verdad que se podrían escribir varios post sobre el tema.
En general, no nos ha parecido un país que este caro actualmente, más bien todo lo contrario. En general aceptan tarjeta en todos lados, pero lo más curioso es lo relacionado con el efectivo. Hay muchos sitios que anuncian ofertas (entre el 10% y el 30%) si pagas en efectivo, supuestamente por las elevadas comisiones que les cobran los intermediarios (aunque seguramente también para poder declarar menos 🤪)
Luego para obtener efectivo, hay varias formas, pero lo sorprendente es que la diferencia entre utilizar unos u otros es abismal. Por sacar del cajero cobran unas comisiones brutales, si cambias dinero las tasas son bastante malas en el mercado "normal", pero luego hay un mercado negro de USD en el que te dan un cambio mejor que el real! Y finalmente hay empresas de remesas como Western Unión que te ofrecen también cambios mucho mejores que el real.
Ademas descubrimos también que hay una diferencia bastante importante entre pagar con VISA o MasterCard, ya que MasterCard aplica un tipo de cambio muchísimo mejor que VISA.
En fin, una serie de cosas un poco surrealistas que que no hemos visto en ningun otro país del mundo...
Otra cosa que ha cambiado es que ahora los argentinos ya quieren (y mucho) a Messi. Hay un montón de murales por la ciudad (casi siempre junto a Maradona, eso sí) y muchos restaurantes tienen fotos suyas. Menos mal que al fin ya tiene el reconocimiento que se merece, y no la antipatía que tenía antes de una parte de sus compatriotas.
En resumen, Buenos Aires es una ciudad enorme, que tiene mucho de todo y con una comida muy buena, pero a la que hemos visto poco renovada y bastante envejecida.
Y tras estos días en Buenos Aires, interrumpimos temporalmente nuestra ruta por Argentina para ir unos días a la vecina Uruguay, en la que todavía no hemos estado nunca. A ver qué tal!!