Esta última semana hemos estado visitando la zona del eje cafetero de Colombia, una zona muy verde y montañosa que como su nombre indica tiene muchas plantaciones de café.

Y es que si Colombia es conocida mundialmente por algo es por su... café?? (ejem, ejem...🤔)

Nuestra base la hemos establecido en el pueblo de Salento, y ya desde ahí hemos ido visitando distintos sitios alrededor.

Salento es un pequeño pueblo muy bonito, con casas bajitas todas pintadas de blanco y las puertas y ventanas de múltiples colores, una plaza bastante grande con una iglesia de estilo colonial, y muchas calles llenas de restaurantes y tiendas todos muy monos y arreglados.

Un día fuimos a visitar una finca cafetera, la finca Entrebosques, en la que nos estuvieron enseñando la finca, las plantaciones de café, los métodos de producción (que continúan siendo bastante manuales, sobre todo la recolección), y finalmente una degustación de cafés, en la que Albert pudo comprobar que el café colombiano le sabe igual de malo que el resto (bueno, quizás un poquito menos), y Noelia en cambio disfrutó mucho y le encantó.. además por partida doble ya que se tomó el suyo y el de Albert ☕. Toda la visita la hicimos vestidos de auténticos cafeteros colombianos, con el sombrero y el poncho de rigor, y con nuestro cafetero "Andrés" que fue quien nos iba explicando todo de forma muy amena y divertida.

Otro día fuimos al valle del Cocora, un valle muy verde y virgen entre montañas, con unos paisajes muy bonitos, entre los que destaca un bosque de palmeras altísimas (dicen que las más altas del mundo), que pueden llegar a los 60m de altura. La verdad que sorprendía como podían mantenerse en pie con un tronco relativamente delgado para tanta altura.

También fuimos un día a visitar el pueblo de Filandia, muy parecido a Salento, con casitas del mismo estilo, la plaza, la iglesia... También un pueblo con mucho encanto, aunque si tenemos que elegir nos quedamos con Salento.

Y el resto de días hemos estado paseando por las calles de Salento, y por los caminos que van por las montañas en plena naturaleza que hay a su alrededor, y en los que, a la que ganas algo de altura, se consiguen vistas privilegiadas de los valles de alrededor.

Para moverse por los distintos puntos, el método de transporte más usado son los "Willys", que son unos jeeps que actúan como autobuses, con horarios más o menos establecidos, y en los que muchas veces viajan hasta 14 personas, dos dentro al lado del conductor, 8 bien apretujados en unos bancos que hay en la parte trasera, y 3 más que van de pie en una pequeña plataforma que sale de la parte trasera, cogidos a las barras de la estructura del vehículo!!🫣😱

Nosotros la primera vez nos tocó en la banqueta (bien apretujados), pero ya vimos el percal y el resto de viajes ya procuramos (y conseguimos) agenciarnos los asientos al lado del conductor, que a pesar de no ser súper cómodos, eran claramente los mejores. Lo que si teníamos clarísimo es que no íbamos a ir de pie en la parte trasera!!

También hay otros medios para ir a los sitios (coche alquiler, excursiones organizadas en bus, quad, caballos...), pero el clásico del lugar y el que utiliza la mayor parte de la gente son los Willys. Aparte que son una imagen icónica de la zona.

Aquí por primera vez desde que llegamos a Colombia hemos podido apreciar la presencia de un número significativo de turistas de múltiples nacionalidades, que hasta ahora prácticamente no habíamos visto.

Además en Colombia también tienen su versión del puente de la purísima (sólo es festivo el 8/12), y entre el sábado 6 y el lunes 8 se notó un aumento muy considerable de la cantidad de gente que circulaba por el pueblo. Aquí le llaman el "puente de las velitas", ya que la noche del 7 al 8, todas las casas, tiendas, restaurantes, etc... decoran su entrada con muchas velitas, que son figuritas de cartón con celofán de colores y con una vela en su interior, la mayoría de ellas con motivos navideños.

En Salento esa noche, aparte de las entradas de las casas, la plaza principal del pueblo estaba completamente llena de velitas. Y aparte de las típicas con motivos navideños, no podían faltar también un montón de éllas con forma de Willys. Había tantas velitas, que para moverte por la plaza tenías que ir sorteándolas. Lo sorprendente es que a pesar de haber tantas velitas y tanta gente, no vimos ni una sola tumbada😯

Aparte de las velitas durante esa noche, el resto de días todo el pueblo estaba ya decorado con un montón de decoración navideña. Todas las casas con lucecitas, árboles y bolas por todos los lados, la calle de las tiendas con unos arcos con forma de regalo y de estrella... un pelín excesivo para nuestro gusto, pero nada que nos sorprenda, ya que cada vez la decoración navideña es más exagerada en todos lados.

En cuanto a gastronomía, uno de los platos más destacados de la zona es la trucha. La preparan de múltiples formas. Nosotros la pedimos a la plancha, ya que el resto de versiones parecían ir con salsas bastante pesadas, y la verdad que tampoco nos impresionó mucho. Otro plato típico que tampoco nos terminó de convencer fue la bandeja paisa, un plato con arroz, frijoles, y piezas de carne demasiado grasientas para nuestro gusto. Nos recordó lejanamente al cocido pero en lugar de sopa, con arroz y frijoles.

Lo que sí nos encantó fueron los súper patacones. Los patacones los habíamos probado en algún otros viajes por Latinoamérica, pero los recordabamos como un acompañamiento tipo chips crujientes, pero hechas de plátano en lugar de patata. Pues aquí son de tamaño enorme, y encima le ponen todo tipo de toppings (queso, trucha, carne, verduras...). Al final son algo parecido a una pizza, pero con base de patacón 😋😋 Además el sitio donde lo probamos, cuyo nombre era ni más ni menos que Súper Patacón, era muy auténtico, con el cocinero/dueño muy cercano, y un sitio muy sencillo pero con encanto, y con unas vistas impresionantes del valle.

Otro tema importante es el clima. Si la zona es tan verde, obviamente es porque llueve mucho. En Diciembre justo empieza la época en la que no llueve tanto, y nosotros hemos tenido relativa suerte ya que a pesar de que ha llovido, y algunos ratos cantidades importantes, no ha llovido mucho tiempo, y la mayoría de veces nos ha pillado ya en casa, así que no nos podemos quejar. Y dentro de lo que cabe también hemos tenido bastantes ratos de sol, sobre todo por las mañanas. Las temperaturas aquí son algo frescas, y durante el día hemos estado entre los 20 y 24°C.

A partir de ahora ya vamos a ir bajando de altura, y subiendo de temperatura, y en breve nos podremos olvidar de la manga larga durante unos cuantos meses, que ya tenemos ganas!! 🥵😃