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Después de un cortísimo ferry desde Chios, ya hemos llegado a Turquía, concretamente al pequeño pueblo costero de Çeşme, en el que hemos estado 5 días.
Aquí el plan principal ha sido de playa, y qué playas! Si ya nos gustaron las de Halkidiki y las de Chios, las de esta zona nos han gustado todavía más. Arena blanca y fina, aguas turquesas y muy tranquilas, y en muchas zonas no había prácticamente nadie, y en el resto muy poquita gente. Sorprende la gran diferencia radical de estilo de las playas respecto a Chios, que son más rocosas, estando tan cerca. Además en general nos ha hecho muy buen tiempo así que lo hemos podido disfrutar al máximo.
También hemos dado vueltas por el pueblo de Çesme, en el que todo se ve súper nuevo y moderno. Tiene un castillo otomano bastante bonito, un paseo marítimo muy agradable y algunas calles peatonales llenas de terrazas y restaurantes muy chulos.
Otro día hemos ido al cercano pueblo de Alaçati, con sus casas de piedra llenas de buganvilla y un montón de restaurantes y terrazas con un diseño muy cuidado.
La verdad es que toda la zona tiene bastante nivel, con casas muy chulas y algunas zonas llenas de casas espectaculares con vistas impresionantes al mar.
Lo que no está tan bien, en cambio, son muchas de las carreteras que llevan a las mejores playas, ya que están sin asfaltar.. vamos, el típico camino de cabras ... Je je ... Pero bueno, las hemos podido superar sin mayores problemas. Menos mal que apenas hemos encontrado coches por ellas ya que hay tramos que son muy estrechos y no caben dos coches.
En el tema comida, hemos bajado un peldaño respecto a Grecia. Hemos ido a un par de restaurantes y nos han decepcionado un poco. Por un lado los "meze" (una especie de tapitas turcas) sí que están buenos y se parecen a los entrantes griegos, pero las raciones son enanas y todas son frías. En cuanto a los principales hemos vuelto un poco a las distintas versiones de salchichas y hamburguesas (disfrazados con raros nombres turcos, pero que no dejan de ser eso) que ya experimentamos en la Europa del este, que son bastante simplonas, a pesar de que luego malas no están. Veremos si mejora en próximos destinos, pero los tiros parece que apuntan más bien por ahí.
Otra cosa que nos ha sorprendido es el bajísimo nivel de inglés. En muchos de los restaurantes y tiendas los empleados apenas hablaban unas pocas palabras, pero bueno, nos las hemos ido apañando. Sí es cierto que hemos visto poca presencia de turistas internacionales por la zona, y la mayoría de gente eran turcos que estaban de vacaciones. Eso sí, en las playas mayoría de bikinis, aunque algún que otro "burkini" también hemos visto (la verdad que esperábamos ver algunos más). En general por la zona, daba más sensación de estar en Europa que en un país de mayoría musulmana, aunque sí hemos tenido los cánticos de alguna mezquita cercana a partir de las 6 de la mañana (bastante más cortitos que en otros países asiáticos).
Aquí también hemos tenido compañía felina en el apartamento. Cada vez que abrimos la puerta se presentaban un par de gatos a ver si les caía algo. Estos eran bastante más pesados e insistentes, pero bueno, después de alguna bronca y algún pequeño arañazo nos hemos terminado llevando bien. El apartamento estaba en una finca donde vivía el propietario, y tenía una granja con un criadero de gallinas y un huerto, del que nos dijo que podíamos coger lo que quisiéramos del huerto. Super majo el hombre... Lo mejor los pimientos rojos, que estaban sabrosísimos!!
Y ya dejamos Çesme con muy buenas sensaciones, un lugar de playa muy agradable y bonito, y con unas playas que poco o nada tienen que envidiar a las mejores del mediterráneo.